Marco Baratta: “El seguro contra atentados no está entre las prioridades del Gobierno”

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Marco Baratta: “El seguro contra atentados no está entre las prioridades del Gobierno”

Empresario de Victoria perdió la inversión de su vida tras ataque incendiario:

“Lo único que quiero es que podamos vivir y trabajar en paz en esta región… nada más”.
Así inicia su relato el empresario y concejal UDI de Victoria, Marco Aurelio Baratta Bertoloni (60). Una más de las víctimas que deja el llamado conflicto mapuche en La Araucanía y quien hoy critica la lenta tramitación que el seguro para las víctimas de atentados ha tenido en el Congreso Nacional, junto con advertir las difíciles condiciones en las que Carabineros brinda las medidas de protección policial en predios de la región.
El 7 de junio, poco antes de las 19:30 horas, un grupo de desconocidos hizo un forado en el aserradero Maderas San Andrés Ltda., de Victoria -ubicado a orillas de la Ruta 5- para ingresar e iniciar un violento incendio, que consumió 30 años de trabajo. Casi al mismo tiempo otro ataque arrasaba con dos camiones en Pidima.
“Llegué a las 19:50 y ya todo estaba cubierto de llamas. Mi primera preocupación fue mi señora y mi mamá, por el efecto emocional que eso les iba a causar”, detalla.
Baratta sostiene que su predio, de 1,2 hectáreas, nunca había sido objeto de alguna reivindicación mapuche, por lo que el atentado a su aserradero lo tomó completamente por sorpresa. No obstante, reconoce que unas semanas antes se preocupó, cuando supo lo que le había ocurrido a un vecino: “Fue cuando le quemaron la casa de un cuidador que está como a unos 500 metros de nosotros. Esa noche tuvimos miedo”.
Sin seguros comprometidos, Baratta debe sortear hoy la crisis económica y familiar que le provocó el ataque. Hace pocos días finiquitó a los 13 trabajadores que tenía a su cargo, producto de pérdidas económicas que fluctúan entre 300 y 400 millones de pesos. Eso incluye las 14 máquinas destruidas por las llamas y las miles de pulgadas de madera -que aún debe pagar- que fueron consumidas por el fuego.
Además, debe asumir los problemas emocionales por los que atraviesa su familia, motivados por el temor de seguir trabajando en una zona en la que ya no se sienten seguros.
En ese contexto, el empresario hace un llamado a las autoridades para que prioricen el seguro contra atentados, proyecto que hoy se encuentra en trámite legislativo. “Llevan cuánto tiempo tramitando ese seguro, con él se daría más tranquilidad a las personas de esta región. (…) Si no ¿quién va a querer comprar algo en este sector o instalar una industria?”, afirma. Sostiene que hasta fines de los 90 contó con un seguro, pero luego que comenzara la escalada de atentados rurales el rechazo de las aseguradoras fue sistemático. “Esto anda lento, porque no está en las prioridades del Gobierno. Las prioridades están en otras cosas y por desgracia quienes sufrimos ese abandono somos los que vivimos en la región”, se queja.
Carabineros en la zona
Por otro lado, advierte las difíciles condiciones en las que Carabineros brinda la protección policial a diversos predios en La Araucanía. “Están sobrepasados. La gente no dimensiona cómo están viviendo. En Pidima viven en unos container donde viene personal de Santiago, los tienen un mes y los destinan a montones de partes para protección, sin conocer la zona. Cuando uno los llama, muchas veces llegan tarde porque no tienen vehículo de traslado y porque la zona es muy grande, por lo que muchas veces se pierden”.
A su juicio, “deben estar absolutamente estresados de estar todas las noches ahí, sin vehículo, a pie, sin las condiciones mínimas para que estén bien”.
Concluye que “han llegado más carabineros, eso está claro, pero nunca se resuelven los casos. Aquí hay que desarticular estos grupos anárquicos, que hacen ataques selectivos, muy rápidos, que luego desaparecen y cuesta detectarlos. Por eso creo que falta una mayor labor de inteligencia policial”.
Protección
Unas 360 medidas se cumplen actualmente en la zona, que abarca desde la Región del Biobío hasta Los Ríos.
“Acá en La Araucanía queremos trabajar en paz y progresar. Pero no sé qué industria hoy querría instalarse entre Collipulli y Lautaro”.

“Uno tampoco puede ir a instalarse con guardias armados… Si Carabineros no ha sido capaz de detener esto, menos un particular”.

Fuente : El Mercurio

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