Barómetro 2016 reveló aumento de delitos graves, violencia contra comunidades religiosas y trabajadores

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Barómetro 2016 reveló aumento de delitos graves, violencia contra comunidades religiosas y trabajadores

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El 2016 fue un año en donde la violencia de connotación indígena presentó una cara no vista antes en Chile; atentados incendiarios contra iglesias, tanto de credo católico como evangélico, generando estupor y miedo en comunidades religiosas rurales con miembros principalmente indígenas. Fueron diecinueve (19) atentados incendiarios perpetrados a modestas capillas, parroquias y espacios para la formación teológica, en las regiones del Bio Bio y La Araucanía, en las Comunas de Cañete, Ercilla, Angol, Vilcún y Padre Las Casas. En varios atentados, incluso con personas en su interior desarrollando sus cultos, encapuchados armados muy violentos, dispararon y amenazaron de muerte a hombres, mujeres y niños, que debían en medio del terror salir para ver cómo les quemaban sus espacios de práctica espiritual. La libertad de culto, derecho consagrado por la Constitución Política del Estado, fue conculcada en el 2016. El móvil manifestado a través de pancartas o panfletos dejados en el lugar fue la libertad de los denominados “presos políticos mapuches”.

 Sumado a lo anterior, la agresión directa a trabajadores forestales y a choferes de camiones fue otro  delito grave perpetrado en el 2016. A plena luz del día decenas de trabajadores fueron emboscados, maltratados físicamente, recibiendo disparos directos y a sus vehículos de transporte, los cuales les dejaron lesiones físicas y psicológicas.  Estos delitos se perpetraron a plena luz del día por grupos de encapuchados armados, tanto en las Comunas de Lanco, Región de Los Ríos, como en las Comunas de Tirúa y Cañete, Región del BioBio, estando incluso con resguardo policial.

 Hubo atentados incendiarios con riesgo para vidas humanas, como fue el caso del atentado en la Comuna de Cañete delinmueble de la Universidad Católica de Concepción, cuyo administrador y su familia se encontraban en su  interior. Igualmente en zona rural de Vilcún, Región de la Araucanía, donde una persona durmiendo en su casa habitación pudo perder la vida con las bombas molotov que entraban por las ventanas, como con los disparos mientras intentaba escapar.

 Ciento cinco (105) atentados incendiarios fueron denunciados el año 2016; 36 en la región del Bio Bio, 57 en La Araucanía y 12 en la región de Los Ríos. Se incendiaron y denunciaron entre diversos inmuebles y bienes, 19 iglesias, 35 camiones, importante cantidad de maquinaria forestal, infraestructura predial y maquinaria agrícola. Hubo situaciones donde un mismo contratista forestal sufrió en el año varios atentados incendiarios en distintas zonas. 

En el año 2016 hubo menos denuncias referidas a delitos de menor gravedad; Daños, Amenazas, Usurpación, Abigeato, Desórdenes públicos, cortes de caminos, respecto a años 2014, 2015. Fue evidente la disminución de usurpaciones respecto a años anteriores. Esto podría deberse al establecimiento en la Glosa presupuestaria de CONADI del impedimento de compra/obtención de tierras utilizando vías violentas de presión. Esta medida y estos resultados tan evidentes de baja de un tipo de delito, dan cuenta que tomando medidas concretas se puede disminuir rápida y efectivamente la violencia. De 95 denuncias de delitos menos graves en el año 2014, bajó a 75 en el 2015 y a 28 en el 2016.  

Sin embargo los delitos de mayor gravedad como lo son los incendios, atentados incendiarios y atentados explosivos se mantienen o aumentan en el año 2016, respecto a los años 2014 y 2015. De 80 denuncias en el año 2014, subieron a 119 en el año 2015 y se mantienen en el 2016 con 105 denuncias.

Los actores mayormente violentados respecto a cantidad de denuncias realizadas en el año 2016 fueron los agricultores y comunidades religiosas en La Araucanía, los contratistas forestales en el BíoBio y,  empresas y contratistas forestales en la Región de Los Ríos. Cabe señalar la baja de denuncias realizadas por Carabineros respecto a años anteriores. De 42 denuncias realizadas en el 2014, bajaron a 35 en el 2015, y a 14 en el año 2016.

Respecto a ubicación geográfica, La Araucanía es la región con mayor cantidad de hitos violentos denunciados, siendo la Provincia de Malleco y la Comuna de Ercilla las zonas con mayor presencia de violencia de este tipo. Cabe señalar que de las 32 comunas que conforman esta región en 20 de ellas hubo al menos un acto violento de connotación indígena perpetrado denunciado. En la región del Bio Bio, en el año 2016 fue la Comuna de Tirúa la con mayor cantidad de violencia denunciada, y al terminar el año aparece por primera vez un acto violento, ataque incendiario, en la comuna de Coronel, límite con Concepción, capital de la Región. En la Región de Los Ríos la violencia fue de alta intensidad, considerando que el 80% de los actos denunciados fueron atentados incendiarios; delitos graves. Estos  se concentraron en la comuna de Lanco, provincia de Valdivia. Pese a haber una sola denuncia en la Comuna de La Unión, provincia de Ranco, el grupo armado “Coordinadora Arauco Malleco” se adjudicó el atentado incendiario perpetrado contra  del albergue de trabajadores forestales, cuyo móvil manifestado en un comunicado fue “resistencia” y “sabotaje” en pro de la “liberación nacional”.

Los temas en conflicto fueron como en años anteriores de tipo ideológico, ya que prácticamente en el 100% de los ataques incendiarios los hechores dejaron pancartas, lienzos o panfletos haciendo alusión a reivindicaciones políticas.

Podemos manifestar que en el año 2016 en las tres regiones la Tendencia del conflicto con connotación indígena se Mantiene; el conflicto no merma en presencia ni cambia en sus móviles sin embargo sí hay un aumento de la Intensidad de la violencia, donde el ataque y la intolerancia religiosa irrumpió con fuerza en dos regiones. Hubo en el 2016 mayor número de delitos graves. Prosigue la desconfianza y difíciles perspectivas de cientos de emprendedores, trabajadores y sus familias, en tres regiones del sur de Chile.

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